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¿Es conveniente lavar la carne antes de cocinarla?

Seguro que muchos de vosotros en alguna ocasión, o quizás siempre, habéis cogido el filete de pechuga de pollo, y antes de cocinarlo, lo habéis lavado con agua. Hoy Begoña, veterinaria y fundadora de NANA FOOD, nos explica por qué con esta acción hemos podido contaminar microbiológicamente todas las superficies de nuestra cocina.

Cuando era muy pequeña recuerdo a mi abuela limpiando hasta sacarle brillo a la pierna de cordero para la comida familiar del domingo. Sin embargo, en aquellos tiempos no se tenía tanta información como ahora. Mi abuela, sin saberlo, estaba construyendo un hotel de cinco estrellas para todas las bacterias que estaban pululando por la cocina. Pero este acto, que a muchos de vosotros os sale de forma instintiva, no se debería de llevar a cabo. Cuando le preguntaba a mi abuela por qué lo hacía, sus respuestas, y quizás os sean familiares, eran las siguientes: Por si en la carnicería estaba el cuchillo sucio, así eliminamos los restos de sangre… estoy más tranquila porque elimino toda la suciedad.

Suena completamente contradictorio, teniendo en mente la palabra higiene, pero lavar la carne que compras, especialmente de pollo y pavo, es más peligroso para tu salud que cocinarlas sin lavar. A nivel de seguridad alimentaria no es recomendable lavar la carne cruda antes de cocinarla porque las bacterias presentes en los jugos crudos de estos productos podrían propagarse a otros alimentos, utensilios y superficies. Nosotros mismos hemos provocado una contaminación cruzada que puede desencadenar una futura enfermedad transmitida por los alimentos como puede ser una gastroenteritis leve, o incluso en casos más graves, provocar una salmonelosis. Todo ello se debe a que en realidad no estás lavando los gérmenes sobre la carne. Las bacterias de la superficie de la carne están organizadas y se adhieren firmemente a la carne.

 

 

Ahora bien, ¿Cómo eliminar entonces estas bacterias?

Para responder a esta pregunta os voy a dar tres Tips muy importantes para evitar cualquier tipo de contaminación cruzada, y de este modo conseguir disfrutar de vuestro jugoso y tierno filete:

  1. Los beneficios del vacío. Compra cualquier tipo de proteína animal envasada al vacío. Este método de conservación de la carne reduce el crecimiento de microorganismos, y por tanto, extiende la vida útil del alimento sin necesidad de agregar conservantes químicos. En Nana Food, es uno de los métodos que utilizamos para garantizar la seguridad alimentaria de nuestros productos. Además, sustituyendo el plástico por biopolímeros compostables, donde es técnicamente posible, contribuimos a la sostenibilidad del planeta.
  2. El poder del frío. Congelar la carne cuando nos llega a casa. Normalmente, estamos acostumbrados a congelar el pescado para evitar intoxicación por Anisakis pero con la carne no solemos hacer lo mismo. Al igual que en el caso del pescado, durante la fase de congelación estamos eliminando posibles gérmenes. Por eso, mi recomendación es congelar la carne que no se  vaya a consumir en los siguientes dos días, siempre en el mismo envase en el que la compraste, o en bolsas de congelación especificas para ello. Es muy importante anotar la fecha de congelación para saber posteriormente la fecha límite de consumo.
  3. El fuego depurador. Cocinar la carne a una temperatura superior a 60 °C. Gracias al cocinado, si previamente se han seguido los dos primeros Tips, podremos eliminar tanto las baterías superficiales como las del interior de nuestra carne. Si nos apetece un steak tartar, previamente habrá que congelar la carne que vamos a utilizar, y además, extremar las medidas de precaución empleando una tabla y utensilios bien desinfectados.

 

 

Lavar la carne antes de cocinar te pone en riesgo a ti y a cualquier amigo o familiar.

Espero que esta información os sea de utilidad para desmitificar esta tradición tan perjudicial para nuestra salud.

@nanafooders

 

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